Somos una red de

comunidades simples:

Siguiendo a Jesús. Haciendo discípulos.

Viviendo la iglesia en hogares y en la vida diaria.

La Iglesia en la que creemos

Creemos que la iglesia es un pueblo formado por Jesús, redimido por el evangelio y enviado a la vida cotidiana. La iglesia se expresa tanto reunida como dispersa.

Cuando nos reunimos, nos dedicamos a las Escrituras, la oración, la comunión y la edificación mutua. Cuando somos enviados a la vida diaria, vivimos como discípulos en misión en medio del mundo.

La iglesia es local, relacional y visible. Se expresa a través de reuniones reales y constantes de creyentes que comparten la vida y siguen juntos a Jesús.

El liderazgo es plural, local y formado a través del discipulado. Los líderes surgen desde la misma comunidad y sirven pastoreando a otros con humildad y rendición de cuentas.

La iglesia crece a través de la multiplicación, a medida que los discípulos son formados y enviados para vivir esto junto a otros.

Preguntas Frecuentes

  • Nos reunimos regularmente en hogares como iglesia.

    Nuestro tiempo juntos gira alrededor de las Escrituras, la oración y la edificación mutua. Llegamos después de haber caminado con Dios durante la semana, listos para compartir, escuchar y animarnos unos a otros.

    En lugar de que una sola persona hable la mayor parte del tiempo, interactuamos juntos alrededor de las Escrituras. Leemos, reflexionamos, hacemos preguntas y aplicamos lo que Dios nos está enseñando. El liderazgo ayuda a guiar la conversación, enseñar cuando es necesario y cuidar de la comunidad.

    Todos participan. Todos aportan. El objetivo no es solo escuchar la Palabra, sino ser formados juntos por ella.

  • Sí. La enseñanza es una parte importante de nuestra vida como iglesia.

    En algunos momentos, un líder puede compartir una enseñanza corta para traer claridad, dirección o ánimo. Pero gran parte de nuestro tiempo consiste en explorar las Escrituras juntos como cuerpo.

    Creemos que el Espíritu Santo obra a través de toda la iglesia. A medida que cada persona pasa tiempo con Dios y llega preparada, la Palabra es explorada, entendida y aplicada de una manera que nos forma a todos.

  • Creemos que la generosidad es parte de seguir a Jesús.

    Nuestras comunidades viven con generosidad, apoyándose mutuamente, cuidando necesidades reales y contribuyendo a la misión que Dios nos ha confiado.

    Debido a que somos una red simple y descentralizada, nuestras necesidades financieras son mínimas. No sostenemos grandes estructuras operativas, lo que permite que la generosidad fluya más directamente hacia las personas y la misión.

    Como red, algunos recursos también pueden ser administrados para apoyar entrenamiento, desarrollo e iniciativas que sirvan al crecimiento y la multiplicación de comunidades.

    Dar es voluntario y nace de la convicción, no de la obligación. Animamos a cada persona a vivir generosamente como un acto de adoración y confianza en Dios.

  • Descripción dLas nuevas comunidades nacen a través del discipulado.

    A medida que las personas siguen a Jesús, crecen en comunidad y comienzan a caminar con otros, abren sus vidas y sus hogares para crear nuevos espacios donde la iglesia se vive de manera cotidiana.

    Acompañamos a las personas durante este proceso, ayudándolas a discernir el momento adecuado, crecer como discípulos y dar pasos hacia servir y guiar a otros.el elemento

  • Los niños son una parte importante de nuestra vida como iglesia.

    Creemos que su formación ocurre principalmente en sus familias y en las relaciones que viven dentro de la comunidad. Crecen rodeados de personas que los aman, los cuidan y modelan lo que significa seguir a Jesús.

    Cada comunidad tiene libertad para discernir cómo incluir a los niños en sus reuniones. Buscamos valorarlos, incluirlos cuando es posible y crear espacios donde puedan crecer en relación con personas de todas las edades.

    Más que programas, priorizamos una vida compartida donde los niños son conocidos, amados y formados con el tiempo.

  • La mejor manera de comenzar es uniéndote a una comunidad y caminando con otros en el discipulado cotidiano.

    Si estás explorando esta visión o sientes el llamado a abrir tu hogar, ofrecemos espacios de conversación, entrenamiento y discernimiento donde puedes aprender más y dar tus próximos pasos.

  • Debido a que nuestras comunidades se reúnen en hogares y funcionan como familias espirituales, animamos a las personas a conectar primero antes de visitar.

    Nuestras reuniones son profundamente relacionales, así que queremos ayudarte a encontrar el espacio adecuado y facilitar una conexión significativa desde el comienzo.

  • Nos encantaría conectar contigo.

    Escríbenos y te ayudaremos a dar tu próximo paso, responder tus preguntas y caminar contigo mientras exploras cómo vivir como la iglesia.

¿Qué Puedes Esperar?

  • Una Familia Espiritual

    No estás asistiendo a un servicio, estás entrando en una comunidad. Las personas se conocen, caminan juntas y crecen en relaciones reales con el tiempo.

  • Reuniones Simples en Hogares

    Nos reunimos en hogares de una manera simple y relacional. Nuestro tiempo juntos gira alrededor de las Escrituras, la oración y la edificación mutua.

  • Todos Participan

    No vienes solo a observar. Cada persona es animada a participar, compartir y aportar mientras aprendemos juntos de las Escrituras y unos de otros.

  • Las Escrituras en el Centro

    Llegamos después de haber pasado tiempo con Dios durante la semana. Juntos leemos, reflexionamos y aplicamos las Escrituras, no solo para entenderlas mejor, sino para ser transformados por ellas.

  • Vida Compartida Más Allá de la Reunión

    La comunidad no termina cuando termina la reunión. Compartimos comidas, nos apoyamos mutuamente y caminamos juntos en la vida cotidiana.

  • Discipulado Intencional

    Serás invitado a relaciones donde puedas crecer, ser conocido y caminar junto a otros en seguir a Jesús.

  • Vivir en Misión

    Vemos la vida cotidiana como nuestro campo misionero. Seguir a Jesús nos lleva naturalmente a amar, servir y discipular a otros dondequiera que estemos.

  • Una Forma de Vida Simple y Reproducible

    Todo lo que hacemos está pensado para que cualquier persona pueda vivirlo en cualquier lugar. A medida que las personas crecen, nacen nuevas comunidades.